Salvo el crepúsculo http://salvoelcrepusculo.nireblog.com Página de poesía y algo más Thu, 28 Aug 2008 15:36:30 +0100 Salvo el crepúsculo http://nireblog.com/imagenes/logo.png http://salvoelcrepusculo.nireblog.com http://nireblog.com Todos somos barcos - Max Ehrmann - Estados Unidos http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/07/26/todos-somos-barcos-max-ehrmann-estados-unidos http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/07/26/todos-somos-barcos-max-ehrmann-estados-unidos Isla Roca del Barco

Cargados con experiencia de vida,
memorias de trabajo, buenos tiempos y pesares,
cada uno con su carga especial;
y es nuestro común destino
mostrar las marcas del viaje,
aquí una proa astillada, allí un cordaje emparchado,
y cada casco ennegrecido
por el incesante apaleo de las incansables olas.

Ojala seamos agradecidos por buenos tiempos y mares apacibles,
y en tiempos de tormenta tener el coraje
y la paciencia que caracteriza a todo buen navegante;
y, sobre todo, ojalá tengamos la alentadora esperanza de gozosos encuentros,
cuando nuestro barco finalmente tire su ancla en el agua quieta de la eterna bahia.

                                                                        Max Ehrmann

Archiconocido es su poema Desiderata.

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Sat, 26 Jul 2008 18:19:04 +0100
Me gustas cuando callas - Pablo Neruda - Chile http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/07/21/me-gustas-cuando-callas-pablo-neruda-chile http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/07/21/me-gustas-cuando-callas-pablo-neruda-chile

La sorpresa de oir recitar a un poeta sus propios poemas. Los poetas, paradójicamente, no suelen ser los más indicados para recitar poesía, pero a fin de cuentas los poemas son suyos, de modo que...

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Mon, 21 Jul 2008 21:06:44 +0100
Poema - Nuria Amat - España http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/07/21/poema-nuria-amat-espana http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/07/21/poema-nuria-amat-espana Faded RoseLo que toco

se desvanece,

lo que amo

se estropea.

Mi conflicto con la vida

es tan agudo

que, entre amar y matar

apenas veo la diferencia

de una letra.

                                                                     Nuria Amat

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Mon, 21 Jul 2008 12:58:28 +0100
Poema - Nuria Amat - España http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/07/18/poema-nuria-amat-espana http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/07/18/poema-nuria-amat-espana Nuria Amat - Dibujo

Cree que su casa

es la escritora de sus penas

y el ladrillo lo usa de pluma

polvorienta, tiene la mano

ensangrentada de tanto

levantamiento de los muros,

acaba de cegar una ventana

con un firmamento negro

como alcoba,

su pensamiento es piedra,

piedra la sonrisa silenciosa,

piedra su lecho, su lengua, su cocina,

hay que entrar en la casa

atravesando su corazón.

No lo hagas.

Su existencia es pedrusco.

No piensa recibirte.

Palabras cortadas de dolor,

huyen en pareja uniformada,

mientras filosofan sus gatos

en el patio y pregunta al cielo

por el descanso del hombre

o la hendidura del sexo

de la mujer que atrinchera

en su recámara.

                                                          De Poemas Impuros

 

La escritora catalana Nuria Amat, autora de "Todos somos Kafka", ha estado estos días en los "Martes Literarios", organizados desde hace años en Santander por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, para dar cuenta de su próximo libro sobre Ramón Mercader -asesino de Trotsky- y de la concesión de la cátedra "Julio Cortázar" de la Universidad de Guadalajara (México), con la que se distinguen a autores para que reflexionen sobre la realidad latinoamericana.

"Para mí escribir es como una enfermedad que se cura con palabras", dice Amat y dice bien.

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Fri, 18 Jul 2008 21:20:39 +0100
1950 Año del Libertador, etc. - Julio Cortázar - Argentina http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/06/21/1950-aao-del-libertador-etc-julio-cortazar-argentina http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/06/21/1950-aao-del-libertador-etc-julio-cortazar-argentina Julio Cortázar

Y si el llanto te viene a buscar...

                            (De un tango)

Y si el llanto te viene a buscar

agarralo de frente, bebé entero

el copetín de lágrimas legítimas.

Llorá, argentino, llorá por fin un llanto

de verdad, cara al tiempo

que escamoteabas ágilmente,

llorá las desgracias que creías ajenas,

la soledad sin remisión al pie de un río,

la culpa de la paz sin mérito,

la siesta de barrigas rellenas de pan dulce.

Llorá tu infancia envilecida por el cine y la radio,

tu adolescencia en las esquinas del hastío, la patota, el amor sin recompensa,

llorá el escalafón, el campeonato, el bife vuelta y vuelta,

llorá tu nombramiento o tu diploma

que te encerraron en la prosperidad o la desgracia,

que en la llanura más inmensa te estaquearon

a un terrenito que pagaste

en cuotas trimestrales.

                                                                        De Salvo el crepúsculo

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Sat, 21 Jun 2008 15:08:56 +0100
Por ellos no pasaste - Pilar Paz Pasamar - España http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/06/06/por-ellos-no-pasaste-pilar-paz-pasamar-espana http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/06/06/por-ellos-no-pasaste-pilar-paz-pasamar-espana Muchacha en la ventana - Salvador Dalí

Por ellos no pasaste. Bien se advierte
que están secos, con sólo la sonrisa.
Van de una cosa a otra tan deprisa
que el agua de la vida se les vierte.

Van de acá para allá sin conocerte,
gastados por el soplo de otra brisa,
pero nunca sabrán de la precisa
hora en que el mundo en fuego se convierte.

Míralos: desatentos, desalados,
desparramados, secos, sin saberte,
más solos que la luna y ateridos.

No supieron ganar y están ganados,
no supieron mirar y están sin verte...
¡Qué pocos son, amor, los elegidos!

                                                           Pilar Paz Pasamar

En su día, Juan Ramón Jiménez -que no era muy dado a alabar la poesía de otros-, Vicente Aleixandre, Dámaso Alonso, Gerardo Diego y sus propios compañeros de la "generacion de los 50's" descubrieron entusiasmados la poesía de la entonces niña jerezana:

"Yo fui muy precoz y ellos eran muy golfos. De todas formas, me convertí en la niña que querían proteger. Cuando llegaba la noche y se perdían por las tabernas, a mí me mandaban a casa, con mis padres", recuerda Pilar. No querían por nada del mundo José Caballero Bonald o Fernando Quiñones, sus amigos del alma, que se distrajera. "Lo malo es que también se gastaron en parrandas un dinero que nos envió Juan Ramón desde Puerto Rico para ayudarnos".

Estos días ha vuelto a España. Bienvenida.

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Fri, 06 Jun 2008 14:56:34 +0100
VI - Juan Ramón Jiménez - España http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/06/01/vi-juan-ramon-jimenez-espana http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/06/01/vi-juan-ramon-jimenez-espana Juan Ramón Jiménez

No hay sol; el cielo de invierno
es de bruma y nubes blancas;
sólo hay un raso celeste
sobre las araucarias.

La avenida abre su sueño
llena de mujeres pálidas ...
los vientos están jugando
con las sedas perfumadas.

Hay caricias como rosas
en la lívida mañana;
la carne en flor da el perfume
que han perdido las acacias.

Es un pecado discreto,
es una carne cristiana
que va a misa, con un lirio
entre rosas deshojadas;

carne que nunca podrá
sobre la dulce frescura
de las espaldas románticas ...

en la mañana galante
rezan a Dios las campanas;
desde dentro están llamando
los corazones en gracia. 

¡Fondos de oro, con albores
floreados, con fragancia
de purezas sin latido,
con dulzura de gargantas!

Pero el cielo gris ha puesto
muy rosas todas las almas
y tiende rasos celestes
sobre las araucarias...
                                                                                                                                                                                     De Jardines lejanos

Me recuerdan (gracias Jose) el cincuenta aniversario de la muerte del poeta de Moguer. Las diversas instituciones culturales parece que no han dado al evento mayor importancia, pero Juan Ramón Jiménez figura por derecho propio en la nómina de la mejor poesía universal. Prescindamos de cualquier otra consideración.

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Sun, 01 Jun 2008 15:50:57 +0100
Me caigo y me levanto - Julio Cortázar - Argentina http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/05/22/me-caigo-y-me-levanto-julio-cortazar-argentina http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/05/22/me-caigo-y-me-levanto-julio-cortazar-argentina

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Thu, 22 May 2008 23:17:57 +0100
Córdoba - Pablo García Baena - España http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/05/10/cordoba-pablo-garcia-baena-espana http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/05/10/cordoba-pablo-garcia-baena-espana  

Callejita del Pañuelo - Córdoba

A Carlos Castilla

 «¿A quién pediremos noticias de Córdoba?»
Porque las piedras que amabas a la tarde han sido derribadas,
talados los cipreses y su claustro de salmos silencioso,
destruidos los arcos,
el capitel rodó sobre la ortiga
y los artesonados aplastaron blasones,
soberbia, yelmos, gules...
Corrió la lagartija sobre lises
y las manos falaces arrasaron vergeles,
enmudeció la esquila en la espadaña,
abatieron dinteles, picaron tracerías, hundieron hornacinas
y a la venta pusieron atauriques,
teselas, surtidores, plata ilustre de ofrendas
y cobraron monedas de la traición tus hijos,
subastaron tus lágrimas, oh madre,
patria mía.

No había más belleza en este mundo.
Por las calles de cal, cuando furtiva
ajena sombra iba enamorada,
incansable de sol a sol,
tejiendo el embeleso luna a luna,
telones de murallas, celosías
de altas clausuras,
palmas de sombra sobre tapias blancas,
era ya sólo amor el escenario,
la letanía armoniosa de los nombres:
Muro de la Misericordia, Alcázar Viejo,
Plaza de los Aguayos, Piedra Escrita,
Tesoro, Hoguera, Cidros, Mucho Trigo.
¿Qué ramos de tristeza los naranjos al cielo levantaban?
¿Qué soledad y sus arpas de relente
enfriaban heridas como joyas?
Fuentes cegadas, oigo vuestros caños por la memoria,
vivas gargantas sollozantes.
Palpo el mármol, los fustes, las verdinas
sobre bronces ecuestres. Aromas como anillos
ciñen nupcias, suben por galerías desvaídas:
jazmín morisco, lilas, ajedrea.
Edén siempre perdido,
concédeme el recuerdo y su llave de niebla.

Don Luis se alejó por la calleja,
el Duque miró el ángel dorado del ocaso,
volvió al baño Lucano y tus hijos
de la campiña fueron a trabajar a Düsseldorf.
Amarillas banderas
como présagas aves codiciosas
enlutaron terrazas. Usura y avaricia
la heredad repartieron destruyéndola,
dividieron tu duelo,
echaron suertes
sobre el solar patricio,
fonsque sophiae,
mientras te disfrazaban percalinas
para un siniestro carnaval turístico,
oh inmortal, eterna, augusta siempre,
oh flor pisoteada de España.

                                                                        Pablo García Baena

Pequeño homenaje, que no necesita, al gran poeta cordobés que acaba de recibir el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en su decimoséptima edición; premio que convoca la Universidad de Salamanca y Patrimonio Nacional como reconocimiento al valor conjunto de la obra de un poeta vivo.

García Baena, Premio Príncipe de Asturias de las Letras de 1984, es fundador de la revista "Cántico" junto a Ricardo Molina, Juan Bernier, Julio Aumente y Mario López y estos días publica una nueva edición de su poesía completa, que abarca desde 1940 hasta 2008, prologada por Luis Antonio de Villena.

Sirva este post como homenaje al poeta y a la ciudad de Córdoba.

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Sat, 10 May 2008 14:10:04 +0100
Disonancias del Arco Iris - Blaise Cendrars - Suiza - Francia http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/05/07/disonancias-del-arco-iris-blaise-cendrars-suiza-francia http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/05/07/disonancias-del-arco-iris-blaise-cendrars-suiza-francia Arco Iris

Disonancias del arco iris en la telegrafía inalámbrica de la Torre
Mediodía
Medianoche
En todos los rincones del universo se murmura: "Merde"
Rayos
Cromo amarillo
Nos hemos contactado
Los transatlánticos se acercan desde todas las direcciones
Desaparecen
Todos están en movimiento
Y los relojes marchan
Paris-Midi informa que un profesor alemán fue devorado por los caníbales en el Congo
Bien hecho
L´Intransigeant publicó esta noche poemas para tarjetas postales
Es idiota que los astrólogos roben las estrellas
Cuando ya no se pueden ver
Le pregunto al cielo
El servicio meteorológico indica que el tiempo empeorará.

                                                               De Poemas elásticos

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Wed, 07 May 2008 15:29:13 +0100
Tiempo de muerte - Cristino de Vera - España http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/05/06/tiempo-de-muerte-cristino-de-vera-espana http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/05/06/tiempo-de-muerte-cristino-de-vera-espana Visión al sur de Tenerife, cráneo y espejo 1996 - Cristino de Vera

                ¿Qué hay detrás de la muerte?

No somos de hoy ni de ayer... tenemos una inmensa edad

llevamos toda la belleza infinita de los astros en la mente humana

llevamos la miseria infinita en la mente humana.

El hombre moderno ha desposeído a las cosas de su misterio, de su luminosidad... ya nada es sagrado.

                A veces quedan ecos sagrados

                una melodía

                una pintura

                la arqueología

                la geometría

                Y algo de nuevo vuelve a nosotros,

                como el invisible aire

                como el soplo de la vida

                como el aire de la muerte.

Pero parece que los viejos Dioses se han marchado de la tierra.

La tierra ya tiene menos Dioses, lo sagrado se suple por lo falso, la codicia, el éxito, el poder, el dinero, la mentira... mas nada de esto tan falso sirve para el alma humana y un profundo vacío se apodera de las cosas... y el laberinto de la existencia se escapa camino de la muerte y la crueldad.

                ¿Qué hay detrás de la muerte?

"Vaciamiento del yo" como querían algunos meditadores desde Eckart, Juan Taulero hasta San Juan de la Cruz.

Mantener el sentido iluminativo y en total humildad ir a la "Absoluta Luz"

                Será el tiempo un miembro de Dios

                Desde el origen de los tiempos

                el hombre y la magia

                el hombre y sus sombras

                el hombre y los infinitos espacios

                el hombre y la complejidad de sus temores.

De lo irreal llévame a lo real

De la oscuridad llévame a la luz

De la muerte llévame a la inmortalidad

                                (del Upanishad)

Bálsamo curativo para el sufrir

El aire noble hecho canto

El silbo del poniente de una extraña atardecida

en que entendimos sin entender

la fugacidad del tiempo, El Ángelus de Millet.

Alguien vio... quizás

lo que hombre alguno en el transcurrir de los tiempos...

vieron el semblante iluminado

de la tierra, la longitud infinita del universo...

la vibración del rincón de las estrellas.

Desde la oscuridad del silencio y abriendo los espacios...

un ángel de oscuro fuego,

en corona de justicia adornado reveló la soledad absoluta,

engarzó astros y luminosas estrellas

iluminando los abismos de la nada...

Creo que desde el comienzo del ser del enigmático origen,

nadie sabe el espacio que va a ocupar la muerte

                Su quietud

                Su silencio

                Su paz

Su esfuerzo por sacarnos del Tiempo

                Es un sueño el tiempo

                Es un sueño la vida

                Es un sueño el tránsito del existir

Espejismos, realidad, vida, muerte, dolor, placer, aburrimiento, miedo, soledad...

Hay curación para el Temor a la muerte

Algo como rayo iluminado que nos sanara de ese oscuro vacío vacuidad (Sunyata)

La niebla que da ungüento curativo y nos trae en leve gris...

casi invisible... levitado

El puente de Charing Cross de Monet.

                Tal vez morir no sea más que esto

                volver suavemente cuerpo

                el perfil de tu rostro en los espejos

                hacia el lado más puro de la sombra

                                          (José Ángel Valente)

Las escrituras que signan los astros y estrellas... en la negra noche... y nos trae con su profundo silencio, sentido y clave... y nos desvela algo del misterio de la muerte.

En cualquier rincón, en cualquier pequeño espacio... hay un insecto que nos mira, la sombra de un gran árbol que nos protege y cualquier amanecer filtra rayos de oro... que llevan energía misericordiosa que arropan

                a mendigos

                enfermos

                doloridos... lisiados...

en la dorada luz bíblica de Rembrandt.

Ya vamos llegando al gran silencio que es mariposa malva del sueño de la paz total...

                espacio oculto

                espacio sagrado, curativo

                Invisible

Llegamos sin sentido a una radiante lejanía... conducidos escapan los sentidos a la oscura flor del miedo que nos navega y purifica para llevarnos al final...

Y llega el aroma oloroso de la muerte... como la más pura flor corrompida... en pétalos

de quietud negra... sus ramas engarzan olvido...

aroma de cirios

armonía de silencios

olores purificativos no identificados.

                Final del tiempo

                por encima de límites

                por encima de siglos

Y en espacio y aire enrarecido

                No entendible

                Todo se desprende

                y el aire de la muerte... es rosa del olvido.

                                                                         Cristino de Vera

Lean lo que sobre el pintor Cristino de Vera dejó escrito su amigo Francisco Umbral.

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Tue, 06 May 2008 09:33:24 +0100
Fragmentos de Aullido - Allen Ginsberg - Estados Unidos http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/05/05/fragmentos-de-aullido-allen-ginsberg-estados-unidos http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/05/05/fragmentos-de-aullido-allen-ginsberg-estados-unidos Allen Ginsberg

Para Carl Salomón

I
Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas histéricas desnudas,
arrastrándose por las calles de los negros al amanecer en busca de un colérico pinchazo,
hipsters con cabezas de ángel ardiendo por la antigua conexión celestial con el estrellado dínamo de la maquinaria nocturna,
que pobres y harapientos y ojerosos y drogados pasaron la noche fumando en la oscuridad sobrenatural de apartamentos de agua fría, flotando sobre las cimas de las ciudades contemplando jazz,
que desnudaron sus cerebros ante el cielo bajo el El y vieron ángeles mahometanos tambaleándose sobre techos iluminados,
que pasaron por las universidades con radiantes ojos imperturbables alucinando Arkansas y tragedia en la luz de Blake entre los maestros de la guerra,
que fueron expulsados de las academias por locos y por publicar odas obscenas en las ventanas de la calavera,
que se acurrucaron en ropa interior en habitaciones sin afeitar, quemando su dinero en papeleras y escuchando al Terror a través del muro,
que fueron arrestados por sus barbas púbicas regresando por Laredo con un cinturón de marihuana hacia Nueva York,
que comieron fuego en hoteles de pintura o bebieron trementina en Paradise Alley, muerte, o sometieron sus torsos a un purgatorio noche tras noche,
con sueños, con drogas, con pesadillas que despiertan, alcohol y verga y bailes sin fin,
incomparables callejones de temblorosa nube y relámpago en la mente saltando hacia los polos de Canadá y Paterson, iluminando todo el inmóvil mundo del intertiempo,
realidades de salones de Peyote, amaneceres de cementerio de árbol verde en el patio trasero, borrachera de vino sobre los tejados, barrios de escaparate de paseos drogados luz de tráfico de neón parpadeante, vibraciones de sol, luna y árbol en los rugientes atardeceres invernales de Brooklyn, desvaríos de cenicero y bondadosa luz reina de la mente,
que se encadenaron a los subterráneos para el interminable viaje desde Battery al santo Bronx en benzedrina hasta que el ruido de ruedas y niños los hizo caer temblando con la boca desvencijada y golpeados yermos de cerebro completamente drenados de brillo bajo la lúgubre luz del Zoológico,
que se hundieron toda la noche en la submarina luz de Bickford salían flotando y se sentaban a lo largo de tardes de cerveza desvanecida en el desolado Fugazzi’s, escuchando el crujir del Apocalipsis en el jukebox de hidrógeno,
que hablaron sin parar por setenta horas del parque al departamento al bar a Bellevue al museo al puente de Brooklyn,
un batallón perdido de conversadores platónicos saltando desde las barandas de salidas de incendio desde ventanas desde el Empire State desde la luna,
parloteando gritando vomitando susurrando hechos y memorias y anécdotas y excitaciones del globo ocular y shocks de hospitales y cárceles y guerras,
intelectos enteros expulsados en recuerdo de todo por siete días y noches con ojos brillantes, carne para la sinagoga arrojada en el pavimento,
que se desvanecieron en la nada Zen Nueva Jersey dejando un rastro de ambiguas postales del Atlantic City Hall,
sufriendo sudores orientales y crujidos de huesos tangerinos y migrañas de la china con síndrome de abstinencia en un pobremente amoblado cuarto de Newark,
que vagaron por ahí y por ahí a medianoche en los patios de ferrocarriles preguntándose dónde ir, y se iban, sin dejar corazones rotos,
que encendieron cigarrillos en furgones furgones furgones haciendo ruido a través de la nieve hacia granjas solitarias en la abuela noche,
que estudiaron a Plotino Poe San Juan de la Cruz telepatía bop kabbalah porque el cosmos instintivamente vibraba a sus pies en Kansas,
que vagaron solos por las calles de Idaho buscando ángeles indios visionarios que fueran ángeles indios visionarios,
que pensaron que tan sólo estaban locos cuando Baltimore refulgió en un éxtasis sobrenatural,
que subieron en limosinas con el chino de Oklahoma impulsados por la lluvia de pueblo luz de calle en la medianoche invernal,
que vagaron hambrientos y solitarios en Houston en busca de jazz o sexo o sopa, y siguieron al brillante Español para conversar sobre América y la Eternidad, una tarea inútil y así se embarcaron hacia África,
que desaparecieron en los volcanes de México dejando atrás nada sino la sombra de jeans y la lava y la ceniza de la poesía esparcida en la chimenea Chicago,
que reaparecieron en la costa oeste investigando al F.B.I. con barba y pantalones cortos con grandes ojos pacifistas sensuales en su oscura piel repartiendo incomprensibles panfletos,
que se quemaron los brazos con cigarrillos protestando por la neblina narcótica del tabaco del Capitalismo,
que distribuyeron panfletos supercomunistas en Union Square sollozando y desnudándose mientras las sirenas de Los Álamos aullaban por ellos y aullaban por la calle Wall, y el ferry de Staten Island también aullaba,
que se derrumbaron llorando en gimnasios blancos desnudos y temblando ante la maquinaria de otros esqueletos,
que mordieron detectives en el cuello y chillaron con deleite en autos de policías por no cometer más crimen que su propia salvaje pederastia e intoxicación,
que aullaron de rodillas en el subterráneo y eran arrastrados por los tejados blandiendo genitales y manuscritos,
que se dejaron follar por el culo por santos motociclistas, y gritaban de gozo,
que mamaron y fueron mamados por esos serafines humanos, los marinos, caricias de amor Atlántico y Caribeño,
que follaron en la mañana en las tardes en rosales y en el pasto de parques públicos y cementerios repartiendo su semen libremente a quien quisiera venir,
que hiparon interminablemente tratando de reír pero terminaron con un llanto tras la partición de un baño turco cuando el blanco y desnudo ángel vino para atravesarlos con una espada,
que perdieron sus efebos por las tres viejas arpías del destino la arpía tuerta del dólar heterosexual la arpía tuerta que guiña el ojo fuera del vientre y la arpía tuerta que no hace más que sentarse en su culo y cortar las hebras intelectuales doradas del telar del artesano,
que copularon extáticos e insaciables con una botella de cerveza un amorcito un paquete de cigarrillos una vela y se cayeron de la cama, y continuaron por el suelo y por el pasillo y terminaron desmayándose en el muro con una visión del coño supremo y eyacularon eludiendo el último hálito de conciencia,
que endulzaron los coños de un millón de muchachas estremeciéndose en el crepúsculo, y tenían los ojos rojos en las mañanas pero estaban preparados para endulzar el coño del amanecer, resplandecientes nalgas bajo graneros y desnudos en el lago,
que salieron de putas por Colorado en miríadas de autos robados por una noche, N.C. héroe secreto de estos poemas, follador y Adonis de Denver -regocijémonos con el recuerdo de sus innumerables jodiendas de muchachas en solares vacíos y patios traseros de restaurantes, en desvencijados asientos de cines, en cimas de montañas, en cuevas o con demacradas camareras en familiares solitarios levantamientos de enaguas y especialmente secretos solipsismos en baños de gasolineras y también en callejones de la ciudad natal,
que se desvanecieron en vastas y sórdidas películas, eran cambiados en sueños, despertaban en un súbito Manhattan y se levantaron en sótanos con resacas de despiadado Tokai y horrores de sueños de hierro de la tercera avenida y se tambalearon hacia las oficinas de desempleo,
que caminaron toda la noche con los zapatos llenos de sangre sobre los bancos de nieve en los muelles esperando que una puerta se abriera en el East River hacia una habitación llena de vapor caliente y opio,
que crearon grandes dramas suicidas en los farellones de los departamentos del Hudson bajo el foco azul de la luna durante la guerra y sus cabezas serán coronadas de laurel y olvido,
que comieron estofado de cordero de la imaginación o digirieron el cangrejo en el lodoso fondo de los ríos de Bowery,
que lloraron ante el romance de las calles con sus carritos llenos de cebollas y mala música,

que se sentaron sobre cajas respirando en la oscuridad bajo el puente y se levantaron para construir clavicordios en sus áticos,
que tosieron en el sexto piso de Harlem coronados de fuego bajo el cielo tubercular rodeados por cajas naranjas de Teología,
que escribieron frenéticos toda la noche balanceándose y rodando sobre sublimes encantamientos que en el amarillo amanecer eran estrofas incoherentes,
que cocinaron animales podridos pulmón corazón pié cola borsht & tortillas soñando con el puro reino vegetal,
que se arrojaron bajo camiones de carne en busca de un huevo,
que tiraron sus relojes desde el techo para emitir su voto por una eternidad fuera del tiempo, & cayeron despertadores en  sus cabezas cada día por toda la década siguiente,
que cortaron sus muñecas tres veces sucesivamente sin éxito, desistieron y fueron forzados a abrir tiendas de antigüedades donde pensaron que estaban envejeciendo y lloraron,
que fueron quemados vivos en sus inocentes trajes de franela en Madison Avenue entre explosiones de versos plúmbeos & el enlatado martilleo de los férreos regimientos de la moda & los gritos de nitroglicerina de maricas de la publicidad & el gas mostaza de inteligentes editores siniestros, o fueron atropellados por los taxis ebrios de la realidad absoluta,
que saltaron del puente de Brooklyn esto realmente ocurrió y se alejaron desconocidos y olvidados dentro de la fantasmal niebla de los callejones de sopa  y carros de bomba del barrio Chino, ni siquiera una cerveza gratis,
que cantaron desesperados desde sus ventanas, se cayeron por la ventana del metro, saltaron en el sucio Passaic, se abalanzaron sobre negros, lloraron por toda la calle, bailaron descalzos sobre vasos de vino rotos y discos de fonógrafo destrozados de nostálgico Europeo jazz Alemán de los años 30 se acabaron el whisky y vomitaron gimiendo en el baño sangriento, con lamentos en sus oídos y la explosión de colosales silbatos de vapor,
que se lanzaron por las autopistas del pasado viajando hacia la cárcel del gólgota -solitario mirar- autos preparados de cada uno de ellos o Encarnación de Jazz de Birmingham,
que condujeron campo traviesa por 72 horas para averiguar si yo había tenido una visión o tú habías tenido una visión o él había tenido una visión para conocer la eternidad,
que viajaron a Denver, murieron en Denver, que volvían a Denver; que velaron por Denver y meditaron y andaban solos en Denver y finalmente se fueron lejos para averiguar el tiempo, y ahora Denver extraña a sus héroes,
que cayeron de rodillas en desesperanzadas catedrales rezando por la salvación de cada uno y la luz y los pechos, hasta que al alma se le iluminó el cabello por un segundo,
que chocaron a través de su mente en la cárcel esperando por imposibles criminales de cabeza dorada y el encanto de la realidad en sus corazones que cantaba dulces blues a Alcatraz,
que se retiraron a México a cultivar un hábito o a Rocky Mount hacia el tierno Buda o a Tánger en busca de muchachos o a la Southern Pacific hacia la negra locomotora o de Harvard a Narciso a Woodland hacia la guirnalda de margaritas o a la tumba,
que exigieron juicios de cordura acusando a la radio de hipnotismo y fueron abandonados con su locura y sus manos y un jurado indeciso,
que tiraron ensalada de papas a los lectores de la CCNY sobre dadaísmo y subsiguientemente se presentan en los escalones de granito del manicomio con las cabezas afeitadas y un arlequinesco discurso de suicidio, exigiendo una lobotomía al instante,
y recibieron a cambio el concreto vacío de la insulina Metrazol electricidad hidroterapia psicoterapia terapia ocupacional ping pong y amnesia,
que en una protesta sin humor volcaron sólo una simbólica mesa de ping pong, descansando brevemente en catatonia,
volviendo años después realmente calvos excepto por una peluca de sangre, y de lágrimas y dedos, a la visible condenación del loco de los barrios de las locas ciudades del Este,
los fétidos salones del Pilgrim State Rockland y Greystones, discutiendo con los ecos del alma, balanceándose y rodando en la banca de la soledad de medianoche reinos dolmen del amor, sueño de la vida una pesadilla, cuerpos convertidos en piedra tan pesada como la luna...

                                                   Traducción de Rodrigo Olavarría

                                                                                 Allen Ginsberg

Poema convertido en himno y seña de identidad de la Beat Generation americana, esa generación de escritores y poetas -el propio Ginsberg, Lawrence Ferlingetti, Gregory Corso, Jack Kerouac, William Burroughs, Neal Cassady...- que se echaron al camino, desencantados de lo que la cínica sociedad de la opulencia les ofrecía.

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Mon, 05 May 2008 23:44:10 +0100
Junto al mar - José Hierro - España http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/04/26/junto-al-mar-jose-hierro-espana http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/04/26/junto-al-mar-jose-hierro-espana  Escultura de José Hierro - Gema Soldevilla

 Ayer se inauguró en Santander la escultura-homenaje al poeta José Hierro, santanderino de adopción y vocación, ya que no de nacimiento.

La escultura está ubicada en el Muelle Calderón de la Bahía de Santander, entre el Club Marítimo y el monumento a Los Raqueros, y consta de siete paneles de acero superpuestos, como se puede apreciar en la fotografía. Es obra de Gema Soldevilla.

Quienes hemos nacido lejos del mar, pero hemos fatigado la Bahía, sabemos de qué habla el poeta.

           

               Junto al mar

Si muero, que me pongan desnudo,
desnudo junto al mar.
Serán las aguas grises mi escudo
y no habrá que luchar.

Si muero que me dejen a solas.
El mar es mi jardín.
No puede, quien amaba las olas,
desear otro fin.

Oiré la melodía del viento,
la misteriosa voz.
Será por fin vencido el momento
que siega como hoz.

Que siega pesadumbres. Y cuando
la noche empiece a arder,
Soñando, sollozando, cantando,
yo volveré a nacer.

                                                             De Quinta del 42

Hay otros poemas de José Hierro en este blog

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Sat, 26 Apr 2008 16:58:14 +0100
Eco - Joan Brossa - España http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/04/25/eco-joan-brossa-espana http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/04/25/eco-joan-brossa-espana

Barret - Joan Brossa

 A Maria-Llüisa Palau

—Explica'm, tu, què és el sol. —El sol.
—Explica'm què és la lluna. —La lluna.
—I per què en Pere plora amb desconsol?
—Perquè en sa vida no ha tingut fortuna.

—I les muntanyes què són? I els estels?
—No són més que els estels i les muntanyes.
—I aquestes canyes? I aquestes arrels?
—Doncs no són més que això: arrels i canyes.

—I aquesta taula? I aquest balancí?
I aquestes mans que fan l'ombra xinesa?
Digues: i el món? I l'home?
—Heus aquí
l'última forma de la saviesa:

Mira't a fons, afirma sempre el que és
i aprèn amb seny que no pots fer res més.

                                                                          Joan Brossa

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Fri, 25 Apr 2008 12:34:25 +0100
Juan Gelman - Argentina http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/04/25/juan-gelman-argentina http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/04/25/juan-gelman-argentina Juan Gelman - Fotografía de Luis Magán       Fragmentos del discurso de Juan Gelman en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares en agradecimiento y aceptación del Premio Cervantes 2008. No tiene desperdicio y merece ser leído completo. Hay tres poemas de este extraordinario y comprometido poeta en otros lugares de esta bitácora. Las negritas son mías. Podría poner todo el texto en negrita.

"Majestades, Señor Presidente del Gobierno, Señor Ministro de Cultura, Señor Rector de la Universidad de Alcalá de Henares, autoridades estatales, autonómicas, locales y académicas, amigas, amigos, señoras y señores:
Deseo, ante todo, expresar mi agradecimiento al jurado del Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes, a la alta investidura que lo patrocina y a las instituciones que hacen posible esta honrosísima distinción, la más preciada de la lengua, que hoy se me otorga. Mi gratitud es profunda y desborda lo meramente personal...

A la poesía hoy se premia, como fuera premiada ayer y aún antes en este histórico Paraninfo donde voces muy altas resuenan todavía. Y es algo verdaderamente admirable en estos "Dürftiger Zeite", estos tiempos mezquinos, estos tiempos de penuria, como los calificaba Hölderin preguntándose "Wozu Dichter", para qué poetas. ¿Qué hubiera dicho hoy, en un mundo en el que cada tres segundos y medio un niño menor de 5 años muere de enfermedades curables, de hambre, de pobreza? Me pregunto cuántos habrán fallecido desde que comencé a decir estas palabras. Pero ahí está la poesía: de pie contra la muerte.

Safo habló del bello huerto en el que "un agua fresca rumorea entre las ramas de los manzanos, todo el lugar sombreado por las rosas y del ramaje tembloroso el sueño descendía", Mallarmé conoció la desnudez de los sueños dispersos, Santa Teresa recogía las imágenes y los fantasmas de los objetos que mueven apetitos, San Juan bebió el vino de amor que sólo una copa sirve, Cavalcanti vio a la mujer que hacía temblar de claridad el aire, Hildegarda de Bingen lloró las suaves lágrimas de la compunción, y tanta belleza cargada de más vida causa el temblor de todo el ser. ¿No será la palabra poética el sueño de otro sueño?...

Santa Teresa y San Juan de la Cruz tuvieron para mí un significado muy particular en el exilio al que me condenó la dictadura militar argentina. Su lectura desde otro lugar me reunió con lo que yo mismo sentía, es decir, la presencia ausente de lo amado, Dios para ellos, el país del que fui expulsado para mí. Y cuánta compañía de imposible me brindaron. Ese es un destino "que no es sino morir muchas veces", comprobaba Teresa de Avila. Y yo moría muchas veces y más con cada noticia de un amigo o compañero asesinado o desaparecido que agrandaba la pérdida de lo amado. La dictadura militar argentina desapareció a 30.000 personas y cabe señalar que la palabra "desaparecido" es una sola, pero encierra cuatro conceptos: el secuestro de ciudadanas y ciudadanos inermes, su tortura, su asesinato y la desaparición de sus restos en el fuego, en el mar o en suelo ignoto. El Quijote me abría entonces manantiales de consuelo.
Lo leí por primera vez en mi adolescencia y con placer extremo después de cruzar, no sin esfuerzo, la barrera de las imposiciones escolares. Me acuciaba una pregunta: ¿cómo habrá sido el hombre, don Miguel? Conocía su vida de pobreza y sufrimiento, sus cárceles, su cautiverio en Argel, su Lepanto, los intentos fallidos de mejorar su suerte. Pero él, ¿quién era? Releía el autorretrato que trazó en el prólogo de las Novelas Ejemplares: "Este que veis aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada", que nada me decía, salvo la mención de sus "alegres ojos". Comprendí entonces que él era en su escritura. Me interno en ella y aún hoy creo a veces escuchar sus carcajadas cuando acostaba al Caballero de la Triste Figura en el papel. Sólo quien, desde el dolor, ha escrito con verdadero goce puede dar a sus lectores un gozo semejante. Cómico es el rostro de la tragedia cuando se mira a sí misma.

Declaro que, en verdad. quise recorrer ante ustedes, con ustedes, los trabajos de Persiles y Sigismunda, o la locura quebradiza del licenciado Vidriera, o compartir la nueva admiración y la nueva maravilla del coloquio de los perros, o el combate verdaderamente ejemplar entre los poetas malos y los buenos que tiene lugar en "Viaje del Parnaso" y en el que cualquier buen poeta podía caer herido por un pésimo soneto bien arrojado. Pero tal como la lámpara alimentada a querosén que los campesinos de mi país encienden a la noche y alrededor de la cual se sientan a cenar, cuando hay, y luego a leer, cuando hay y cuando hay ganas, y a la que mosquitos y otros seres alados acuden ciegos de luz y la calor los mata, así yo, encandilado por don Alonso Quijano, no puedo sustraerme a su fulgor.
Muchas plumas hondas y brillantes han explorado los rincones del gran libro. Por eso, parafraseando al autor, declaro sin ironía alguna que, con seguridad, este discurso carece de invención, es menguado de estilo, pobre de conceptos, falto de toda erudición y doctrina. Sólo hablo como lector devoto de Cervantes, pero quién puede describir los territorios del asombro. Con mucha suerte y perspicacia, es posible apenas sentarse a la sombra de lo que siempre calla....

Creo, sin embargo, como el historiador y filósofo Juan Carlos Rodríguez, que el Quijote es una gran novela de amor. Del amor imposible. En el amor se da lo que no se tiene y se recibe lo que no se da y ahí está la presencia del ser amado nunca visto, el amor a un mundo más humano nunca visto y torpemente entrevisto, el amor a una mujer que no es y a una justicia para todos que no es. Son amores diferentes pero se juntan en un haz de fuego. ¿Y acaso no quisimos hacer quijotadas en alguna ocasión, ayudar a los flacos y menesterosos? ¿Luchando contra molinos de aspas de acero, que ya no de madera? ¿Despanzurrando odres de vino en vez de enfrentar a los dueños del dolor ajeno? ¿"En este valle de lágrimas, en este mal mundo que tenemos -dice Sancho-, donde apenas se halla cosa que esté sin mezcla de maldad, embuste y bellaquería"?...

Pero volviendo a algunos párrafos atrás: hay tanto que decir de Cervantes, de este hombre tan fuera del uso de los otros. De sus neologismos, por ejemplo. Salvo él, nadie vio a una persona caminar asnalmente. O llevar en la cabeza un baciyelmo. O bachillear. Don Quijote aprueba la creación de palabras nuevas, porque "esto es enriquecer la lengua, sobre quien tienen poder el vulgo y el uso". Hace unos años ciertos poetas lanzaron una advertencia en tono casi legislativo: no hay que lastimar al lenguaje, como si éste fuera río coagulado, como si los pueblos no vinieran "lastimándolo" desde que empezaron a nombrar. Cuando Lope dice "siempre mañana y nunca mañanamos" agranda el lenguaje y muestra que el castellano vive, porque sólo no cambian las lenguas que están muertas. La lengua expande el lenguaje para hablar mejor consigo misma.
Esas invenciones laten en las entrañas de la lengua y traen balbuceos y brisas de la infancia como memoria de la palabra que de afuera vino, tocó al infante en su cuna y le abrió una herida que nunca ha de cerrar. Esas palabras nuevas, ¿no son acaso una victoria contra los límites del lenguaje? ¿Acaso el aire no nos sigue hablando? ¿Y el mar, la lluvia, no tienen muchas voces? ¿Cuántas palabras aún desconocidas guardan en sus silencios? Hay millones de espacios sin nombrar y la poesía trabaja y nombra lo que no tiene nombre todavía.

Esto exige que el poeta despeje en sí caminos que no recorrió antes, que desbroce las malezas de su subjetividad, que no escuche el estrépito de la palabra impuesta, que explore los mil rostros que la vivencia abre en la imaginación, que encuentre la expresión que les dé rostro en la escritura. El internarse en sí mismo del poeta es un atrevimiento que lo expone a la intemperie.

Aunque bien decía Rilke: "[...] lo que finalmente nos resguarda/es nuestra desprotección". Ese atrevimiento conduce al poeta a un más adentro de sí que lo trasciende como ser. Es un trascender hacia sí mismo que se dirige a la verdad del corazón y a la verdad del mundo. Marina Tsvetaeva, la gran poeta rusa aniquilada por el estalinismo, recordó alguna vez que el poeta no vive para escribir. Escribe para vivir".

                                                                     Juan Gelman

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Fri, 25 Apr 2008 00:35:15 +0100
Fragmentos de Pedro Páramo - Juan Rulfo - México http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/04/13/fragmentos-de-pedro-paramo-juan-rulfo-maxico http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/04/13/fragmentos-de-pedro-paramo-juan-rulfo-maxico       Fotografía de Juan Rulfo

      Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo en cuanto ella muriera. Le apreté sus manos en señal de que lo haría; pues ella estaba por morirse y yo en un plan de prometerlo todo. No dejes de ir a visitarlo -me recomendó-. Se llama de este modo y de este otro. Estoy segura de que le dará gusto conocerte. Entonces no pude hacer otra cosa sino decirle que así lo haría, y de tanto decírselo se lo seguí diciendo después que a mis manos les costó trabajo zafarse de sus manos muertas.
(...)
      Yo imaginaba ver aquello a través de los recuerdos de mi madre; de su nostalgia, entre retazos de suspiros. Siempre vivió ella suspirando por Comala, por el retorno; pero jamás volvió. Traigo los ojos con que ella miró estas cosas.
(...)
      Me enterraron en tu misma sepultura y cupe muy bien en el hueco de tus brazos. Aquí en este rincón donde me tienes ahora. Sólo se me ocurre que debería ser yo la que te tuviera abrazado a ti. ¿Oyes?. Allá afuera está lloviendo.
(...)
      Tengo la boca llena de ti, de tu boca. Tus labios apretados, duros como si mordieran oprimidos mis labios... Trago saliva espumosa; mastico terrones plagados de gusanos que se me anudan en la garganta y raspan la pared del paladar... Mi boca se hunde, retorciéndose en muecas, perforada por los dientes que la taladran y devoran. La nariz se reblandece. La gelatina de los ojos se derrite. Los cabellos arden en una sola llamarada.

                                                                   Juan Rulfo    

Quien no haya leído aún "Pedro Páramo" (casi no podré creerlo) hágase el favor de hacerlo ya.

¿Cómo se podría definir una novela en la que todos sus protagonistas están muertos? 

García Márquez escribió, al recordar su primera lectura de la novela:
"... Álvaro Mutis subió a grandes zancadas los siete pisos de mi casa con un paquete de libros, separó del montón el más pequeño y corto, y me dijo muerto de risa: ¡Lea esta vaina, carajo, para que aprenda! Era Pedro Páramo. Aquella noche no pude dormir mientras no terminé la segunda lectura. Nunca, desde la noche tremenda en que leí La Metamorfosis de Kafka en una lúgubre pensión de estudiantes de Bogotá -casi diez años atrás- había sufrido una conmoción semejante".

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Sun, 13 Apr 2008 15:37:09 +0100
Fragmento de Luvina - Juan Rulfo - México http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/04/13/fragmento-de-luvina-juan-rulfo-mexico http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/04/13/fragmento-de-luvina-juan-rulfo-mexico Fotografía de Juan Rulfo

      De los cerros altos del sur, el de Luvina es el más alto y el más pedregoso. Está plagado de esa piedra gris con la que hacen la cal, pero en Luvina no hacen cal con ella ni le sacan ningún provecho. Allí la llaman piedra cruda, y la loma que sube hacia Luvina la nombran Cuesta de la Piedra Cruda. El aire y el sol se han encargado de desmenuzarla, de modo de que la tierra de por allí es blanca y brillante como si estuviera rociada siempre por el rocío del amanecer; aunque esto es un puro decir, porque en Luvina los días son tan fríos como las noches y el rocío se cuaja en el cielo antes que llegue a caer sobre la tierra.
      Y la tierra es empinada. Se desgaja por todos lados en barrancas hondas, de un fondo que se pierde tan lejano. Dicen los de Luvina que de aquellas barrancas suben los sueños; pero yo lo único que vi subir fue el viento, en tremolina, como si allá abajo lo hubieran encañonado en tubos de carrizo. Un viento que no deja crecer ni a las dulcamaras: esas plantitas tristes que apenas si pueden vivir un poco untadas en la tierra, agarradas con todas sus manos al despeñadero de los montes. Sólo a veces, allí donde hay un poco de sombra, escondido entre las piedras, florece el chicalote con sus amapolas blancas. Pero el chicalote pronto se marchita. Entonces uno lo oye rasguñando el aire con sus ramas espinosas, haciendo un ruido como el de un cuchillo sobre una piedra de afilar.

                                                                              De El llano en llamas

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Sun, 13 Apr 2008 15:20:23 +0100
Donde habite el olvido - Luis Cernuda - España http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/04/12/donde-habite-el-olvido-luis-cernuda-espana http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/04/12/donde-habite-el-olvido-luis-cernuda-espana Puerta del cielo

Donde habite el olvido,
En los vastos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.

Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.

En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.

Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.

Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.

Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.

                                                         Luis Cernuda

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Sat, 12 Apr 2008 18:03:41 +0100
Teoría y alucinación de Dublín - José Hierro - España http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/03/30/teoria-y-alucinacion-de-dublin-jose-hierro-espana http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/03/30/teoria-y-alucinacion-de-dublin-jose-hierro-espana Puertas dublinesas

I. Teoría

Un instante vacío
de acción puede poblarse solamente
de nostalgia o de vino.
Hay quien lo llena de palabras vivas,
de poesía (acción
de espectros, vino con remordimiento).

Cuando la vida se detiene,
se escribe lo pasado o lo imposible
para que los demás vivan aquello
que ya vivió (o que no vivió) el poeta.
Él no puede dar vino,
nostalgia a los demás: sólo palabras.
Si les pudiese dar acción...

La poesía es como el viento,
o como el fuego, o como el mar.
Hace vibrar árboles, ropas,
abrasa espigas, hojas secas,
acuna en su oleaje los objetos
que duermen en la playa.
La poesía es como el viento,
o como el fuego, o como el mar:
da apariencia de vida
a lo inmóvil, a lo paralizado.
Y el leño que arde,
las conchas que las olas traen o llevan,
el papel que arrebata el viento,
destellan una vida momentánea
entre dos inmovilidades.

Pero los que están vivos,
los henchidos de acción,
los palpitantes de nostalgia o vino,
esos... felices, bienaventurados,
porque no necesitan las palabras,
como el caballo corre, aunque no sople el viento,
y vuela la gaviota, aunque esté seco el mar,
y el hombre llora, y canta,
proyecta y edifica, aun sin el fuego.

II. Alucinación

Me acuerdo de los árboles de Dublín.

(Imaginar y recordar
se superponen y confunden;
pueblan, entrelazados, un instante
vacío con idéntica emoción.
Imaginar y recordar...)

Me acuerdo de los árboles de Dublín...
Alguien los vive y los recuerdo yo.
De los árboles caen hojas doradas
sobre el asfalto de Madrid.
Crujen bajo mis pies, sobre mis hombros,
acarician mis manos,
quisieran exprimirme el corazón.
No sé si lo consiguen...

Imaginar y recordar...
Hay un momento que no es mío,
no sé si en el pasado, en el futuro,
si en lo imposible... Y lo acaricio, lo hago
presente, ardiente, con la poesía.

No sé si lo recuerdo o lo imagino.
(Imaginar y recordar me llenan
el instante vacío.)
Me asomo a la ventana.
Fuera no es Dublín lo que veo,
sino Madrid. Y, dentro, un hombre
sin nostalgia, sin vino, sin acción,
golpeando la puerta.

                                 Es un espectro
que persigue a otro espectro del pasado:
el espectro del viento, de la mar,
del fuego -ya sabéis de qué hablo-, espectro
que pueda hacer que cante, hacer que vibre
su corazón, para sentirse vivo.

                                                          De Libro de las alucinaciones

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Sun, 30 Mar 2008 18:03:16 +0100
Soneto - José Hierro - España http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/03/30/soneto-jose-hierro-espana http://salvoelcrepusculo.nireblog.com/post/2008/03/30/soneto-jose-hierro-espana Niño y gato

                               Para Paula

Es una rubia furia desatada,
gatea, sube y baja, embiste, grita.
Cléndula que araña, uñas de pita,
torito bravo, más: una manada.

Comedora de flores desmadrada,
Vesubio en miniatura. Es la rayita
que no cesa, pimienta y dinamita,
torbellinita desencadenada.

¿La imagináis durmiendo una muñeca?
La Bubu es domadora, es carateca,
pulgón y filoxera de la vida.

¡Ay madre mía, cuando tenga dientes!
Prepárense sus deudos y parientes.
(Y aún creen sus padres que esto es una niña!)

                                                                                    Güelu

                                      De Divertimentos. Poemas Humorísticos y varios

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Sun, 30 Mar 2008 17:48:20 +0100